La renovación de este jardín partía de un espacio poco definido, dominado por los muros y con una vegetación escasa que no invitaba a disfrutarlo. La intervención se centró en reorganizar los usos y aportar profundidad, funcionalidad y una imagen más acogedora.
La transformación es visible desde el primer momento gracias a las jardineras elevadas con vegetación tropical, que suavizan los límites del jardín y crean una atmósfera más íntima y agradable. El verde gana protagonismo y envuelve el espacio, mejorando notablemente la percepción del conjunto.
En torno a la piscina, nuevas zonas de plantación enmarcan el agua y delimitan un área de descanso pensada para una tumbona doble, ahora mejor integrada y situada en un lugar más adecuado para el relax.
El área de comedor y barbacoa se actualizó con un nuevo pavimento que aporta continuidad y una imagen más cuidada, reforzando la sensación de unidad entre las distintas zonas del jardín. En la fachada norte, se creó una nueva zona de estar acompañada de plantas en macetas, que aportan textura, color y calidez.
Finalmente, la instalación de un sistema de riego localizado en todas las jardineras asegura un mantenimiento eficiente y sostenible. El resultado es un jardín equilibrado, funcional y pensado para disfrutarse plenamente.